Conexión entre la luna y la mujer

El cuerpo de la mujer y el ciclo femenino están conectados con la Luna ya que ambas son femeninas, cíclicas y dadoras de vida. Las fases de la luna coinciden con las fases del ciclo menstrual y por ende nuestros estados anímicos y hormonales están bajo la influencia de la Luna. Así como la Luna tarda alrededor de 28 días en dar una vuelta completa a la Tierra, el ciclo menstrual de la mujer es de 28 días aproximadamente.

Durante el ciclo femenino la piel también pasa por cambios. La piel refleja todo nuestro cuerpo, no solo los hábitos alimenticios, el cuidado de piel y estilo de vida, sino también nuestras emociones y el balance hormonal que tenemos. Podemos tener la tendencia a ver los cambios normales de la piel como problemas que deben resolverse, pero si este fuera el caso, sería un trabajo de tiempo completo porque la piel sigue un ciclo natural que produce un cambio constante en la apariencia. Podemos hacer mucho para mantener nuestra piel saludable pero algunas cosas están fuera de nuestro control. La piel sigue un ciclo mensual que también esta relacionado con las fases de la luna, las cuales hacen que cambie su apariencia. Cuando uno conoce las fases puede planificar rutinas de cuidado de la piel de manera que funcione en armonía con el ciclo natural de la piel y así lograr mejores resultados.


LAS CUATRO FASES DEL CICLO, LA LUNA Y LA PIEL

Fase I: MENSTRUACION = LUNA NUEVA

Esta es la fase reflexiva y del silencio, de la introspección (ir hacia adentro), pues es cuando más podemos fiarnos en nuestro instinto o intuición. Nuestro cuerpo está mucho más sensible, por lo que podemos conectar de forma especial con él y con los mensajes que éste nos transmite. A nivel de piel, esta fase es ideal para ayudarle a la piel a volver a balancearse. Es ideal realizarse exfoliaciones no abrasivas y trabajar a favor de la reparación celular. A nivel de energía, el cuerpo femenino busca descanso para reponerse y comenzar con mucha vitalidad la siguiente fase de luna creciente.

Fase II: PRE OVULACION = LUNA CRECIENTE

La semana después de tener la regla se relaciona con la renovación y aumento de energía física. Es una fase de transición entre la menstruación y la ovulación, por lo que son días idóneos para iniciar proyectos que se materializaran durante la siguiente fase (ovulación). En esta etapa hay mucha capacidad de concentración, los pensamientos están más claros y las emociones más estables, la energía se encuentra en su punto máximo. Esta fase es también el momento óptimo para rejuvenecer y reparar la piel. Tratamientos hidratantes y ricos en vitaminas, humectantes y para tonificar la piel son justo lo que la piel necesita en este momento.

Fase III: LA OVULACIÓN = LUNA LLENA

La ovulación es la fase expresiva, sociable, empática y radiante. Hay una mayor capacidad de entrega a aquello que uno ama. Dado que es donde la mujer esta mas fértil, la fase de luna se llama llena (porque esta llena de energía y vitalidad). Es cuando nuestro autoestima y seguridad incrementan. Durante esta época es cuando sentimos que nuestra piel esta en su estado optima y se encuentra radiante.

Fase IV: PRE-MENSTRUACIÓN = LUNA MENGUANTE

Aquí comienza a bajar la energía física y aparece la necesidad de botar y soltar todo lo que ya no nos beneficia. Aquí se vivencia el síndrome pre-menstrual, donde nuevamente buscamos introspección. También disminuye la capacidad de concentración y es el momento idóneo para indagar nuestros deseos, necesidades y miedos. Esta es la fase ideal para sanar y avanzar en el proceso de crecimiento personal. Durante esta fase la cual dura justo antes de la Luna Llena, la piel da mas problemas y se siente más grasosa y hay mas tendencia a que haya acné, ojeras y reacciones alérgicas de la piel. La fase menguante es un buen momento para desintoxicarte y sacar cualquier impureza. Es perfecta para tratamientos faciales más destinados a todo lo que es des-intoxicante. En esta fase, lo mejor para tu rutina de belleza es hacerse mascarillas de arcilla y mucho Gua Sha para desaparecer esas espinillas indeseables.

Esta información es útil ya que cuando sabemos nuestros ritmos naturales y entendemos la energía de la Luna, podemos comprender nuestras emociones. Dado que la piel es un reflejo de ello, podemos trabajar en sintonía y logramos tener más conciencia y podemos ser la mejor versión de nosotras mismas. Este camino de conocimiento y comprensión de la naturaleza cíclica femenina esta llevando a mujeres de todas las edades a promover su autoconocimiento, feminidad y felicidad. Parte de proceso de desarrollo personal debería incluir dirigir sus esfuerzos a volver a conectar con su ciclo menstrual, sus fases, energías y potencialidades. Así pues, lo primero es conocer cómo nos afecta el ciclo menstrual y cuando somos conscientes y conocemos nuestros ciclos podemos llevar a cabo una actividad y vida en armonía con nuestros propios procesos naturales.

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© 2020 by Lily Mizra. 

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